miércoles, 24 de octubre de 2007

Promesas que no valen nada, o todo a la vez

Que no os confunda el título extraído de un sencillo de Los Piratas, este es un blog de cine y por tanto hablemos de ello: Promesas del Este es dura, fría y oscura, como una puñalada de verdad entre los pulmones que consigue dejarte sin aire; radiografía de una parcela rusa en el corazón de la nueva Europa. David Cronemberg a la dirección consigue perfeccionarse con cada nuevo plano y está es la mejor muestra posible, su obra más completa según la crítica.


El camaleónico Vigo Mortensen (espero que no recordéis del acento manchego que presumía en Alatriste...) y la aporcelana Naomi Watts (no confundir con Nicole Kidman, también australiana de nacimiento) protagonizan el último film de David Cronenberg, sin olvidar a Vincent Cassel que se cuela como uno de esos secundarios de lujo.
Estamos hablando, evidentemente, de Promesas del Este (Eastern Promises) que ya sabemos que se estrenó hace unos días, pero debéis perdonad mi agenda de estudianta pluriempleada porque hasta ayer mismo no la he podido ver. Miles disculpas, porque a este film no le hemos hecho la publicidad que merecía en su momento, y como mi madre dice que más vale tarde que nunca, aquí nos encontramos, gritando a los cuatro vientos que se airen por la red, que este film vale mucho la pena.

Por si dudabais a David Cronenmberg le gusta la crudeza y no lo digo por decir, sólo hace falta echarle un vistazo a su adaptación del cómic de John Wagner & Vince Locke, Una historia de violencia. El director navega en el crudo y desnudo (integral en el caso de Mortensen) filo del gore de sangre y navaja en mano. Para explicar, en este caso, una breve instantánea de la mafia rusa en el Londres actual, una historia de entierros en vida, de prostitución e heroína y de falsas promesas de los restos que fue el gran imperio ruso. Eso si, todo dotado de una gran humanidad y de un tacto casi exquisito, unos planos que juegan con la oscuridad y con la sombras marcadas por la noche. Una historia de amor, pero no el sentido romantico de la palabra, sino amor de ternura y de supervivencia, me gustaría ser más explícita pero no querria desvelar ningún elemento de la trama.

Más allá de una trama no demasiado original y de un argumento que no revisa para nada el género, junto a la magistral dirección, cabe destacar el guión con un marcado tono trágico obra de Steven Knight. Con diálogos, situaciones, contextos abrasadores y que consiguen que se te erice la piel de pura sobrecarga del corazón. Gracias en parte por la magnífica actuación de los protagonistas, así como del uso de la voz en off que articula toda la propuesta consiguiendo un sentido de unidad muy trabajo y complejo.

Ahora solo me falta animaros a que la vayáis a ver, a que consigáis mantener los ojos abierto en las escenas más duras que luego escribáis con que sensación habéis salido del cine.



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