sábado, 3 de noviembre de 2007

Reflexiones de cartelera

"Estoy harto de la etiqueta de fotógrafo del rock. Me considero un retratista. Del mismo modo que no no me siento cómodo adscrito al rock, no he hecho un filme musical, sino una historia de amor con gran música de fondo"

Después de leer esta declaración de intenciones le doy la razón al fotógrafo holandés Anton Corbijn, porque como bien se puede leer, el susodicho acaba de rodar una película, por tanto no solo es un fiel fotógrafo del rock, sinó que además se a atrevido a unir las instantaneas hasta formar algo más grande, un film. Y no se trata de una película cualquiera, sino Control, la puesta en escena de la biografia escrita por Debbie Curtis Touching from a distance. Exacto, la biografia "autorizada" de una de las leyendas suicidas más grandes del rock, Ian Curtis. Se estrenó el pasado 7 de Octubre en el Reino Unido y aún busca distribuidora aquí en España después de su paso por el Festival de San Sebastián.

Mientras busco información para ampliar estas cuatro líneas pienso en el género documental y en los biopic, en la gran importancia de Festivales como el In-edit, y en la poca atención que demuestran las salas hacia todo este engranaje que mueve más dinero del que parece. Que la música por si sola no genere dinero en las tiendas de discos, no quiere decir que en la pantalla no pueda hacerlo, y más aún cuando se trata de documentales de difícil acceso a través de la red. ¿Es tan difícil de imaginar un día al mes dedicado al género documental en los cines? Y no me refiero solo al documental al estilo de Al Gore, sino a esos documentales / reportajes (la hibridación de los géneros informativos está al orden del día) de grandes vistas y más buena banda sonora. ¿Que puedo hacer si me perdí el documental sobre Sigur Ros? ¿Me tengo que esperar a que salga la reedición de algún DVD magistral para poder acceder a él? Creo que todas estas preguntas seria de más fácil solución si existiera un abanico real en cuánto a la exibición se refiere. Los grandes conglomerados de la indústria cinematográfica se ponen las manos a la cabeza y recriminan que los documentales no tienen un metraje determinado y que no seria viable una proyección coherente dentro de la cartelera. Y a mi me da por pensar en las casi 3 horas que muchos se tragaron de King Kong o en la única proyección que se tenia pensada para Planet Terror (es mucho más rentable dos pel·lículas que una sola, esas matemáticas no se me escapan).

Así que las cosas parecen que no cambiaran mucho en los multicines o los pocos palacios del cine que hay repartidos por la ciudad. Tópicos y tópicas y films que gozan del aval en recaudación mientras que los que han sido vitoreados por la crítica se quedan a las puertas de encontrar una distribuidora que les acoja.

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