domingo, 23 de diciembre de 2007

#68

No tenemos derecho a rehuir la felicidad. La mayoría de la gente no tiene nuestra suerte. Cuando se gustan, no se enamoran. O cuando están enamorados, en la cama no funcionan. Y cuando en la cama funcionan, no tienen nada que decirse después.
Resulta criminal no apresurarse a ser feliz cuando por fin se presenta la ocasión. De hecho, nadie nos reprochará el haber aprovechado nuestra suerte.


El amor dura tres años de Frédéric Beigbeder


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