miércoles, 23 de enero de 2008

My Blueberry Nights

Wong Kar-wai es uno de esos directores asiáticos que si nadie nos avisase pasaría como europeo (que yo no digo que sea bueno o malo, solo me fijo en su manera de rodar eh!). Bueno, sobretodo por el último fim en el que todos los actores son occidentales y altamente conocidos. Dentro de unas semanas llega a nuestras pantallas su último film My Blueberry Nights, después de recibir algunas críticas, un tanto duras, en la presentación del año pasado en Cannes.


My Blueberry Nights es la última apuesta del director honkonés, íntegramente rodada en inglés y, aunque cuesta resumir (como la mayoría de sus películas) vendría a tener una sinopsi parecida a esta: Una joven (Norah Jones) comienza un viaje espiritual a través de América para intentar en busca del amor verdadero. En el camino, enmarcada entre el mágico paisaje urbano de Nueva York y las espectaculares vistas de la legendaria Ruta 66, la joven se encontrará con una serie de enigmáticos personajes que le intentarán ayudar en su búsqueda...

Se trata de la primera incursión en el cine de la cantante de voz suave Norah Jones, junto con un elenco que impresiona: Jude Law, Natalie Portman y la siempre fantástica Rachel Weiz. Así que por una vez quedan fuera del reparto Tony Leung, actor fetiche del director, y por primera vez también el director cuenta con un co-guionista Lawrence Block, reconocido escritor de novelas policiales. Otro elemento importante dentro del film es el cambio de director fotográfico: Christopher Doyle después de 15 años siendo el único responsable de la fotografia del director no ha participado en este proyecto, al tener una agenda algo apretada.

Podemos concluir que en general el film se desenvuelve con cierta gracia y siempre en la línia de miradas pausada que tanto caracteriza al director, aunque, en mi opinión, no consigue llegar a la plenitud de 2046 o In the mood for love, obras con las que realmente cautivó a toda una legión de fans. Demasiado edulcorada para algunos, para otros tan solo tienen en cuenta el film como el intento americanizado fallido del director. En todo caso, siempre es mejor que juzgueís por vosotros mismos.