lunes, 17 de marzo de 2008

Reacciones animales


Nuestras pupilas se dilatan automáticamente cuando vemos o focalizamos algo que nos gusta.
Cuando nos asustamos y nos volvemos pálidos, la sangre fluye hacia las piernas para poder salir corriendo de la situación que nos acorrala. Y por el contrario, cuando nos sentimos indefensos o nos pillan de sorpresa, la sangre va directamente a la cabeza para que pensemos más rápido, aunque el efecto sea que nos volvamos rojos de vergüenza...
Y los ricos son más altos porque sus antepasados nunca han pasado hambruna y más rubios porque han tenido más contactos internacionales.

1 comentario:

geniomaligno dijo...

mmm Andrea, quedsa bienvenida a mi blog.

Un beso