domingo, 6 de abril de 2008

Die Fälscher ( Los Falsificadores)

Los premios muchas veces tienden a decantarse por propuestas conciliadoras o de final feliz, por eso de contentar a las masas.
Los Falsificadores viene avalada por dos grandes premios, el Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa y la Espiga de Plata al Mejor Actor (Karl Markovics) del Festival Internacional de Cine de Valladolid, y no por esto deja de ser una película triste y con final agridulce. Porque está claro que todas las películas con supervivientes de campos de concentración, por defecto de forma, deben tener un final así.


Stefan Ruzowitzky se encarga de firmar el guión y la dirección de este film inspirado en el libro de Adolf Burger, uno de los auténticos falsificadores protagonistas de la cinta. Cuenta que uno de los momentos más emotivos fue cuando el mismo Burger y Plappler, otro de los supervivientes de la "Operación Bernhard", fueron al set del rodaje. De camino habían estado discutiendo si el Kommandant de las S.S. que los reclutó en el taller de falsificación fue un asesino o un salvador. Este, sin duda, es uno de los puntos más interesantes del film, pero no adelantemos acontecimientos.

El protagonista de Los Falsificadores es Karl Markovics, interpretando a Salomon Sorowitsch, "Sally" para los amigos, que ha destacado en la serie televisiva Rex, un policía diferente. Falsificador y bohemio por partes iguales, Sally, es enviado a un campo de concentración alemán en 1944. Pero su reclutamiento da un giro de 360ª cuando acepta la ayuda de los nazis en un trabajo de flasificación, la "Operación Bernhard", la mayor estafa de la historia. Podríamos decir que se trata de un personaje que evoluciona des del puro egoismo hasta la camaradería propia del comunismo. En el reparto destaca también August Diehl como propio Adolf Burger y Devid Striesow como Friederich Herzog.

En el campo de Sachsenhausen, el equipo de expertos de la "Operación Bernhard" goza de privilegios especiales como comida, aseo y camas mullidas. Pero la conciencia de ser tratados como diferentes, respecto a los que siguen en los campos de concentración, los hace replantearse la situación e intentar sabotear la operación alargando la falsificación de el dolar.

Técnicamente el film se basa en un flashback del protagonista una vez la guerra ha terminado. Abundan los planos cortos, oscuros dentro del campo de concentación, las sombras, los desenfoques y la cámara al hombro. Características que no son nada molestas para el espectador y que consiguen la gracia del séptimo arte, tener significado por si solas. Me encantan dos trozos en concreto en los que se juega con el uso del silencio cargándolo emotivamente: la acción continua delante de nuestros ojos pero no hace falta que oigamos lo que esta pasando. En este sentido la música es otro de los puntos fuertes, la música como elemento bello y que puede perdurar y traspasar la piel.

Siempre dramática pero con puntos finos de ironía, Los Falsificadores consigue que te rías por momentos, que te invada la ternura y hasta que puedas sonreír. Entiendo que ganase un Oscar, es una de esas películas que te hace sentir que continuas vivo una vez han pasado los títulos de crédito.

2 comentarios:

Eduard Gras dijo...

Un caballero el Sally :D

dianayr dijo...

ouh yeah!
me moló mucho andriu!
ns veiem dma!