sábado, 7 de junio de 2008

Lectora afín

De pronto la chica del asiento 38C, mientras está por el tercio final de un libro de bolsillo, rompe a llorar al leer las últimas frases de un capítulo. Se seca las lágrimas azorada por la vulnerabilidad del momento, pero vuelve a caer al final del siguiente y devora las páginas disfrutando de su estado emocional, como si el momento fuera a perderse para siempre jamás en caso de dejar la lectura para después del aterrizaje.

Música en la mochila, David S. Mordoh





1 comentario:

OvV dijo...

malgrat escrigui sense usar-ne els punts i a part són, com bé dius, unes ulleres enormes en forma de prespectiva...
pert cert...cervatillo???