lunes, 7 de julio de 2008

# 138

Los estados de euforia implican una sensación de bienestar subjetivo que provoca una actitud propensa al optimismo y a la alegría desmedida. Un entusiasmo momentáneo -casi naïf, casi absurdo- que lleva al eufórico o la euforica a disfrutar más allá de sus posibilidades de error, frustación o fracaso.


David Armengol

1 comentario:

Esther* dijo...

Sabes cuándo me pasa más ésto? los días de resaca. Que sí que sí, que no se porque pero me entran unos momentos de tontuna y risa floja...que perfectamente se adecuan a esta definición de momento de euforia.

Muuuuuak*Guapitaaa***