miércoles, 17 de septiembre de 2008

# 163

Al considerar los acontecimientos presentes de nuestra vida, oscilamos constantemente entre la fe en el azar y la evidencia del determinismo. Sin embargo, cuando se trata del pasado, no tenemos la menor duda: nos parece obvio que todo ha ocurrido del modo en que, efectivamente, tenía que ocurrir.

Las partículas elementaes, Michel Houellebecq

1 comentario:

Dua dijo...

Un dels meus llibres preferits. Què savi era el Houllebecq. O què obvi, qui sap.