lunes, 2 de febrero de 2009

# 189

Uno se casa exactamente igual que pasa el bachillerato o se saca el permiso de conducir: siempre procura adaptarse al mismo molde para ser normal, normal, NORMAL a cualquier precio. Al no poder estar por encima del resto del mundo, deseamos ser igual que todo el mundo por miedo a quedar por debajo. Y ésa es la mejor manera de arruinar un amor verdadero.

El amor dura tres años de Frédéric Beigbeder

6 comentarios:

Dua dijo...

Tens raó, o té raó, però jo tinc l'esperança que aquests no deixin de ser casos aïllats. No ens hem de conformar amb les coses a qualsevol preu, ni amb qualsevol cosa en general. Ser normal està bé sempre i quan un entengui per normal el que un troba acceptable. Però hi han mil coses inacceptables amb les que ens acabem per conformar. Potser sóc una idealista, però tan de bo pogués entendre perquè fem aquestes coses. O anèmones o anòmals, suposo que és el que hi ha!

quique dijo...

genial…

the_she_creature dijo...

Por eso yo nunca tendré permiso de conducir ni me casaré, porque soy total y absolutamente subnormal.

[..La chica triste que te hacía reír..] dijo...

Qué gran descubrimiento ese que dice que el amor dura tres años.
Lo peor es que inconscientemente desde pequeños nos meten la idea de que el amor dura para siempre. Con esos cuentos de princesas y príncipes que no existen. Establecen tu vida por medio de continuas historias. "Se casaron y vivieron felices y comieron perdices. FIN" Y lo que no te cuenta es que verdaderamente ese FIN no es el FIN de la historia, ni el FIN del cuento. No. Es el FIN de ellos dos, porque luego no se soportaron, la princesa empezó a tirarle los trastos a Shreck y el príncipe se lo hizo con la bruja del bosque. Pero eso nunca nos lo cuentan.
El amor dura tres años, con suerte. Que ya nadie sabemos qué coño se supone que es el amor, si la pasión del momento o los restos putrefactos de lo que queda detrás.

Y menudo chorrazo acabo de soltar.

Andreä dijo...

Para eso estan los comentarios! Para dejar chorrazos y lo que os apetezca :)

un saludo y merci por comentar!

Mi vida sin mi dijo...

...q gran verdad!!! el miedo a no ser normal nos paraliza...y q idiotas somos!!!! el ser diferente o no es lo q nos separa de la mediocridad...

;-P

PD. Me encanta tu blog!!! Te leo.