domingo, 23 de enero de 2011

# 263

- ¿Cuando acabará esta situación ridícula?
- Cuando me razones tu actitud.
- Las cosas del corazón no pueden razonarse.
- Todo es susceptible de ser razonado menos los impulsos; lo mío es impulso, lo tuyo es reflexión. ¿Cómo una reflexión no ha de poder razonarse si ha nacido de un razonamiento?
- Estos diálogos de comedia me dan náuseas. Adiós


Enrique Jardiel Poncela, Amor se escribe sin hache

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