viernes, 8 de febrero de 2013

#345

Con el tiempo todo se va. Se olvida el rostro y se olvida la voz. Cuando el corazón ya no late, no vale la pena ir a buscar más lejos. Hay que dejar las cosas como son y están muy bien. Con el tiempo, con el tiempo todo se va. El otro, al que adoraba, al que se buscaba bajo la lluvia... El otro, al que se adivinaba a la vuelta de la mirada, entre palabras, entre líneas y entre los polvos de una promesa maquillada, que se va hacia la noche... Con el tiempo todo se aleja. Con el tiempo. Con el tiempo se va, todo se va, aun lo más bellos recuerdos tienen pinta de cosa de trapería en los estantes de la muerte el sábado por la noche, cuando la ternura se va completamente sola. Con el tiempo. Con el tiempo se va, todo se va. El otro, a quien se le daban viento y joyas, por quien se hubiera vendido el alma por unos céntimos. Ante el que uno se arrastraba como se arrastran los perros. Con el tiempo se va. Todo va bien. Con el tiempo todo se va. Se olvidan las pasiones y se olvidan las voces que decían bajito con palabras de la gente probre: " No vuelvas tarde. Sobre todo, no cojas frío". Con el tiempo todo se va, y uno se siente catalogado en el azar. Y uno se siente muy solo quizá, pero tranquilo. Y uno se siente ridículo por los días perdidos. Entonces, de verdad, con el tiempo, ya no se ama.

Francisco CasavellaEl día del Watusi.

1 comentario:

JG dijo...

el millor llibre del món. A mi em va canviar la vida molt jevy.